No Soy Quien pienso Que Soy

Hoy reflexionando un poco sobre mi vida, me di cuenta que por muchos años no he sido la persona que pensé que era, que tenía actitudes que no iban acorde con lo que pensaba, quizás en momentos de mi vida donde me sentía con gran liderazgo, en realidad no era ese líder que pensaba que era.

Momentos donde creí que era el mejor enamorado del mundo, que no había una persona que ame con mayor sinceridad, en realidad no lo estaba siendo.

Cuando creí que era el mejor estudiante de mi clase, cuando creí que destacaba sobre los demás, en realidad no había sido tal.

Entonces, ¿viví un engaño..?

No lo creo, estaba siendo sincero con lo que tenía en mi mente, pero lo que no tenía era una autoevaluación, un reconocimiento interno, el hecho de darle valor a mis acciones más que al pensamiento.

Sucede que hay ocasiones en las que valoramos más lo que pensamos de nosotros mismos que lo que realmente somos.

Por ejemplo, es muy común ver en redes sociales, como hombres y mujeres piden a su pareja ideal, y nombran cosas como “Caballero, amable, gentil, amoroso, cariñoso, que sepa escuchar, trabajador, responsable respetuoso,etc”. La pregunta que siempre me hago, en este caso a la mujer.

¿TE MERECES UN HOMBRE ASÍ?

Es decir, estás actuando lo suficientemente íntegra, para merecer una persona así en tu vida, o simplemente lo deseas; siguiendo con nuestro ejemplo, un hombre con todas esas características, ¿qué tipo de mujer estaría buscando en su vida?

Quizás, una mujer con ambiciones, valiente, luchadora, que esté dispuesta a amar incondicionalmente, con ganas de superación, etc.

La pregunta que me llega a reflexión es, ¿estás siendo consecuente con tus sueños?

Soñamos con tener libertad financiera, con generar ingresos, viajar por el mundo, y nos sentimos merecedores de todo aquello, y nos llenamos de ideas, de cursos, videos de motivación, seguimos a gente que nos habla sobre el tema, pero la pregunta es.

¿Qué tan consecuente estás siendo con ese deseo?

Cuántas técnicas de las que has aprendido estás aplicando a tu vida, cuánto te estás esforzando día a día en tus sueños y en tus anhelos, cuántas madrugadas estás pasando en vela, aprendiendo y luchando por eso que “tanto deseas”.

En ese momento es donde me pongo a reflexionar, y encuentro una incongruencia en mi.

NO SOY QUIEN PIENSO QUE SOY.

Y comienzo a notar, que bien podría esforzarme más, que puedo ser más disciplinado, que tengo las capacidades físicas y mentales para tomar acción y que no lo estoy haciendo congruentemente, que sí, tengo la capacidad de ser quien pienso, pero que no estoy ejecutando a plenitud.

Cómo carajos quiero ser quien sueño, si no actúo ni me muevo en congruencia.

Luego pasa el tiempo y entro en melancolía, en depresión, busco a quien o qué culpar, resulta que es el gobierno, mi familia, mi esposa los culpables de lo que me está pasando, de que me he rodeado de la gente no correcta para alcanzar mis sueños, pero resulta que siempre fui yo el culpable de toda esta situación y no me di cuenta, ya que no estaba siendo quien pensaba que era.

Es mi tarea de hoy, empezar a ser congruente conmigo mismo.

Gracias!
Vinicio Ramos.